Crecimiento empresarial

Los beneficios del nearshoring

El nearshoring traslada las operaciones de tu negocio a un país cercano. Estas son las razones por las que suele ser más conveniente que enviarlas al otro lado del mundo o contratar solo en Estados Unidos.


Pablo Hernández O'Hagan
Pablo Hernández O'Hagan
·5 min de lectura

Traducción al español del artículo original. Read the original in English

Los beneficios del nearshoring

Cuando lanzas un negocio y te unes a las otras 32.5 millones de pequeñas empresas de Estados Unidos, mantienes todo cerca de casa.

Contratas talento local. Trabajas con servicios locales. Quizá recurres a otro estado cuando estás en apuros.

Eso tiene sentido al principio. Limita la complejidad y mantiene tu atención donde debe estar. Pero conforme crece el negocio, operar solo localmente empieza a sentirse como una restricción. Y si enviar trabajo al otro lado del planeta suena como un dolor de cabeza innecesario, vale la pena considerar seriamente el nearshoring.

¿Qué es el nearshoring en los negocios?

El nearshoring consiste en trasladar uno o más procesos de negocio a un país cercano. Para las empresas estadounidenses, eso suele significar algún lugar de Centroamérica o Sudamérica. Los candidatos más comunes son la manufactura y el desarrollo de software, junto con el trabajo de TI relacionado.

Esto es lo que te ofrece.

El nearshoring y la cadena de suministro

Los problemas persistentes de las cadenas de suministro han afectado tanto a pequeños negocios como a grandes corporaciones. La distancia explica buena parte. Muchos pequeños negocios, especialmente de comercio electrónico, construyeron sus cadenas alrededor de importaciones de ultramar.

Cuando importas desde el otro lado del mundo, acumulas problemas. Tienes los problemas de suministro internos de aquí, los mismos problemas en el país de origen y, además, una travesía marítima de dos a cuatro semanas. Todo debe pasar por puertos estadounidenses que ya están congestionados.

Los bienes que llegan por tierra desde Centroamérica evitan la mayor parte de eso. Todavía pasan por aduanas, pero la espera es menor y la distancia es una fracción. Eso, por sí solo, puede quitar una presión real a tu cadena de suministro.

Accesibilidad

Si estableces una relación de manufactura en algún lugar, querrás visitar las instalaciones. Quizá más de una vez.

Desde la mayor parte del territorio continental estadounidense puedes llegar a Sudamérica en seis a ocho horas. Llegar a China toma aproximadamente el doble o el triple. Esa diferencia importa cuando intentas visitar una planta, resolver un problema en persona o tener esa clase de reunión que una llamada de Zoom realmente no puede sustituir.

El nearshoring permite hacer esos viajes sin sacrificar una semana de tu vida cada vez.

Ahorro de costos

Seamos honestos: el costo es la razón principal por la que las empresas tercerizan cualquier cosa. La mano de obra es más barata en Latinoamérica que en Estados Unidos, y esa brecha es real.

En desarrollo de software se ve con mayor claridad. El costo de contratar a un programador en Estados Unidos suele cubrir tres mediante un socio de nearshoring. Y, a diferencia de la deslocalización a Asia, no pagas crecientes costos de envío transpacífico además de todo lo demás.

Trabajo en tiempo real

Aquí es donde la deslocalización tradicional falla para muchas empresas. Si tu equipo está en el horario del Este y tu socio en China o Japón, el mediodía para ti es la madrugada para ellos. Puedes hacer que la comunicación asincrónica funcione para algunas cosas, pero es durísimo cuando necesitas respuestas rápidas o colaboración real.

Es especialmente complicado si buscas un socio para algo como ampliación de personal en un proyecto de software. Necesitas personas que trabajen junto a tu equipo, no que retomen donde se quedó ocho horas después.

Con el nearshoring, a menudo trabajas con empresas en la misma zona horaria o suficientemente cerca para que buena parte de la jornada coincida. Tus colaboradores y los suyos pueden entrar a una llamada, usar el chat y resolver problemas juntos en tiempo real.

Menos diferencias culturales y de idioma

Los países latinoamericanos tienen culturas propias. Quien haya trabajado en Brasil sabe que las actitudes hacia el tiempo, por ejemplo, pueden diferir bastante de lo habitual en una oficina estadounidense. Es real y conviene tenerlo presente.

Pero las coincidencias culturales entre Estados Unidos y Latinoamérica suelen ser mucho mayores que las que encontrarías al trabajar con socios del sudeste asiático. Las normas compartidas, la etiqueta empresarial y los estilos de comunicación tienden a parecerse más a lo que tu equipo ya conoce.

El idioma también ayuda. El español, el portugués y el francés son idiomas que se estudian en las preparatorias estadounidenses. Hay una probabilidad razonable de que alguien de tu equipo ya hable uno de ellos a un nivel funcional. Es mucho menos probable con el filipino, el bengalí o el mandarín.

Una alternativa real a la deslocalización y la relocalización nacional

Supongamos que estableciste un esquema de deslocalización hace cinco años. Funcionó bien hasta que el Covid lo trastornó todo. Algunas empresas respondieron con relocalización nacional, devolviendo esos procesos por completo a Estados Unidos.

La relocalización nacional es una forma de resolver el problema. El nearshoring es otra. La pregunta es dónde obtienes el mejor resultado.

En muchos casos, el nearshoring ofrece casi todo lo que hacía atractiva a la deslocalización: menores costos, talento disponible y capacidad escalable. Pero también aporta colaboración en tiempo real, viajes más fáciles y menos problemas de comunicación. Para muchos negocios, esa combinación supera tanto a la relocalización nacional como al viejo esquema de deslocalización.

El nearshoring y tu negocio

En cierto punto, operar solo localmente deja de ser práctico. Los costos son más altos, el talento es más difícil de encontrar y el techo es más bajo. Por eso tantos pequeños negocios recurrieron originalmente a la deslocalización para manufactura y atención al cliente.

El nearshoring permite obtener las ventajas de costos de la tercerización sin la mayor parte de la fricción de trabajar al otro lado del mundo. No será adecuado para todas las empresas ni para todos los procesos. Pero si has estado indeciso al respecto, los argumentos a favor son más sólidos que antes.

Ver todos los artículos